Optimizando La Seguridad: El Potencial De La Diversificación En La Seguridad Privada
El mundo de la seguridad privada se encuentra en una constante evolución. Las empresas del sector buscan expandir sus operaciones y ofrecer servicios innovadores que vayan más allá de la vigilancia tradicional. Esta diversificación responde a las nuevas demandas del mercado y a la necesidad de optimizar los recursos existentes. Las empresas de seguridad se están expandiendo hacia nuevas áreas de servicio, desde una perspectiva global, latinoamericana y venezolana.
A nivel mundial:
Las empresas de seguridad están adoptando un enfoque variado, por tanto, además de la vigilancia y la protección, incursionan en áreas como:
• Ciberseguridad: Protección de datos y sistemas informáticos ante amenazas cibernéticas.
• Análisis de Riesgos: Evaluación y gestión de riesgos para empresas y organizaciones.
• Consultoría en Seguridad: Asesoramiento especializado en materia de seguridad.
• Integración de Sistemas de Seguridad: Diseño e implementación de soluciones tecnológicas de seguridad.
Esta diversificación permite a las empresas de seguridad ofrecer un servicio más completo e integral a sus clientes.
En Latinoamérica:
El sector de la seguridad privada también está experimentando una diversificación. Las empresas se adaptan a los desafíos específicos de la región, sin dejar de lado los servicios tradicionales, por el contrario, adaptan éstos a los nuevos desafíos que la tecnología y el cambio social presentan, desarrollando esquemas como:
• Seguridad Ciudadana: Colaboración con autoridades en la prevención del delito.
• Protección de Infraestructuras Críticas: Seguridad de instalaciones estratégicas como centrales eléctricas y plantas de tratamiento de agua.
• Seguridad Rural: Protección de fincas y actividades agrícolas en zonas rurales.
• Monitoreo y Rastreo de Vehículos: Localización y seguimiento de vehículos para prevenir robos.
La diversificación en Latinoamérica busca dar respuesta a las necesidades particulares de seguridad de la región.
En Venezuela:
El Reglamento de los Servicios de Vigilancia y Seguridad Privada (2018) establece las bases para la prestación de servicios de seguridad en el país. Además de las modalidades tradicionales como vigilancia, traslado de valores y escolta, se contempla la posibilidad de ofrecer servicios como:
• Servicios Especiales de Capacitación y Asesorías: Formación en áreas de seguridad.
• Logística en el Área de Vigilancia y Seguridad Privada: Apoyo logístico para operaciones de seguridad.
• Monitoreo de Sistemas de Seguridad: Vigilancia remota a través de medios electrónicos.
El reglamento establece que el Servicio de Vigilancia y Seguridad Privada puede desarrollarse "a través de medios electrónicos, tales como instalación y monitoreo de cámaras de seguridad, circuitos cerrados, medios aéreos no tripulados, sensores de movimientos, cercos eléctricos, telefonía móvil, sistemas de alarmas, GPS, entre otros". Esta disposición es fundamental para la innovación, ya que abre la puerta al uso de nuevas tecnologías en la prestación de servicios de seguridad.
Aun cuando el reglamento establece un marco general, deja abierta la posibilidad de que el Ejecutivo Nacional, a través del Ministerio del Poder Popular con competencia en la materia, establezca "otras formas de servicios de vigilancia y seguridad privada, de conformidad con las leyes especiales que resulten aplicables". Esto permite que la regulación se adapte a los avances tecnológicos y a las nuevas necesidades del sector.
Si bien el reglamento no señala todas las áreas de diversificación, deja abierta la puerta para que las empresas ofrezcan servicios innovadores, siempre y cuando cumplan con la normativa legal. La diversificación de servicios no solo amplía el abanico de oportunidades para las empresas de seguridad, sino que también permite optimizar las actividades ya realizadas tanto por el oficial de seguridad, como para el oficial de protección ejecutiva. Por ejemplo, un oficial de seguridad capacitado en ciberseguridad puede complementar su labor de vigilancia física con la protección de los sistemas informáticos de la empresa. Del mismo modo, un escolta puede ampliar sus funciones ofreciendo asesoramiento en materia de seguridad a su cliente.
Conclusión:
La diversificación de las empresas de seguridad es una tendencia global que busca responder a las nuevas necesidades del mercado y optimizar los recursos existentes. Desde una perspectiva global, latinoamericana y venezolana, se observan esfuerzos por ampliar la oferta de servicios e incursionar en áreas como la ciberseguridad, el análisis de riesgos, la seguridad ciudadana y la protección de infraestructuras críticas. Esta diversificación no solo beneficia a las empresas, sino que también redunda en un servicio más completo e integral para los clientes. Es fundamental que las empresas de seguridad se mantengan actualizadas sobre las últimas tendencias y exploren nuevas formas de diversificar sus servicios, siempre en el marco de la ley y la ética profesional.
Referencia consultada:
Reglamento de los Servicios de Vigilancia y Seguridad Privada, Decreto N° 3.278 del 16 de febrero de 2018, publicada en Gaceta Oficial, Extraordinario N° 6.364 del 16 de febrero de 2018.